Si ya nada a tu alcance puede sacarte de esta cárcel, libre es tu pensamiento, libre es tu sentimiento

7 oct. 2010

Antigüedades XI

Edipofiloso

Luka olvidó su sonrisa. Se podía cantar en su presencia, garabatear las paredes, picar una cebolla frente a sus ojos pero él no se inmutaba; no corrompía su quietud a menos que, claro, después no encontrara los cuchillos en su lugar, la taza para desayuno junto a las vainillas y las tostadas tibias, como había sido siempre desde su infancia.
Tomaba el cuchillo para raspar las tostadas que se habían quemado de más y cumplía con la rutina diaria. Luego de higienizarse muy bien las manos leía el diario, repasaba el obituario con frecuencia, dos o tres veces por día, para sentirse más vivo.
A la mañana siguiente del día en el que empieza el invierno, hizo las tostadas, limpió la taza y acomodó el cuchillo y las vainillas en su lugar. Con fastidio, levantó la mesa, barrió los restos, tomó la bolsa negra y larga que guardaba en el cajón de su mesa de luz, guardó en ella la basura y salió a arrojar la bolsa lejos del hogar.
Cuando empezaba a acostumbrarse al sueño, ése que le generaba levantarse temprano para preparar el desayuno, encontró bajo la puerta lo que sabría al instante era un telegrama de la morgue: suponían que su madre había sido encontrada muerta y le exigían que fuera a identificar los restos.
Terminó de leer, dobló el papel por la mitad al mismo momento en que sonaba el timbre y acudió a la puerta. Al abrir, sintió que la sangre de los ojos le ardía en las pupilas y el odio de verlo a él, ahí, con el peinado impecable, la risa impostora y ese andar ladino que calcinaba sus venas, preguntó con cara de ladrón:
- ¿Está tu madre?
-Salió, no se sentía bien, la vi un tanto defraudada.
Cerró la puerta bruscamente y a paso tranquilo se adentró en la cocina color amanecer mezclado con un verde de ventiluz.
Se centró. Miró la mesa: todo en orden. Sonrió y tiró el telegrama.

Al sentarse, vio las tostadas, las vainillas, la taza, y vio a su madre, el cuchillo y la sangre cayendo.